X

Zarza común

Características de la Zarza común

  • Nombre: Zarza común
  • Reino: Plantae
  • Subreino: Tracheobionta
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Subclase: Rosidae
  • Orden: Rosales
  • Familia: Rosaceae
  • Subfamilia:
  • Género: Rubus
  • Especie: Rubus fruticosus

Ver los productos asociados a la Zarza común.

La zarza común: su historia, su cultivo, sus usos, su preparación y sus contraindicaciones

La zarza común es una planta leñosa con múltiples ramas, perteneciente a la familia de las Rosáceas. Tiene varios nombres vernáculos, como zarza, zarzamora de setos, zarzamora de los bosques, zarza leñosa o mora silvestre. Aunque es tristemente célebre por sus espinas y carácter invasivo, todas las partes de la planta son ampliamente utilizadas en la cocina. Además, sus hojas y raíces son conocidas por sus virtudes en fitoterapia.

Etimología e historia de la zarza común

Su nombre “zarza” proviene de la palabra latina rumex, que significa “dardo”. Esto hace referencia a las espinas presentes en sus ramas.

Su nombre botánico está compuesto por los términos Rubus y fruticosis. La primera palabra, relacionada con el término latino ruber, o “rojo”, alude a los colores que adquieren ciertas especies en otoño. También puede referirse al color del jugo de los frutos de la planta. La segunda palabra, “fruticosis“, designa un arbusto que posee numerosas ramas, de ahí el adjetivo “fruticuloso”.

ronce-commune-caracteristiques

El uso de la zarza común se remonta a la Antigüedad. Sus virtudes astringentes eran recomendadas por el botánico griego Teofrasto para combatir la diarrea. Según Plinio el Viejo, escritor y naturalista romano, era un excelente remedio natural contra los males de estómago, boca y garganta.

La zarza de los setos a menudo se confunde con el frambueso o la morera. El fruto de esta última también se llama “mora”, como el de la zarza común. Su aspecto y sabor son muy similares. Es difícil diferenciarlos a simple vista. Durante la recolección, los frutos del frambueso se separan del receptáculo floral. En cuanto a la morera, sus frutos son más insípidos en comparación con los de la zarza leñosa.

Descripción de la zarza común

El Rubus fruticosus es un arbusto frutal que destaca por sus tallos aéreos, espinosos y angulosos. Su extensión puede superar los 4 m, con una vida útil de dos años. El primer año, estas ramas ganan longitud, mientras que en su segundo año, fructifican, luego se secan y mueren. Al contacto con el suelo, la rama se enraíza dado su carácter “radicante”. La planta debe esta especificidad a la hormona de crecimiento secretada en las extremidades del brote.

Posee hojas dentadas y caducas de tres o cinco folíolos que miden entre 8 y 12 cm de largo. En primavera, aparecen flores rosas o blancas. Ceden su lugar a moras rojas. Cuando alcanzan su madurez, su color vira al negro. Estos frutos están llenos de un líquido rojo negruzco particularmente dulce, pero que mancha.

Hábitat de la zarza común

Esta especie nativa de Eurasia está presente en casi todo el mundo. Gracias a su extrema resistencia, puede desarrollarse a una altitud de 1.600 m. El género Rubus al que pertenece la planta reúne cerca de 2.000 especies. También contiene un número importante de biotipos.

La zarza común está particularmente extendida en baldíos ruderales y claros. Los setos y los linderos forestales también son propicios para su desarrollo. Es posible encontrarla en forma de cubresuelos, trepadora o arbustiva.

Dado que se trata de una especie nitrófila, muestra preferencia por los suelos ricos en desechos orgánicos de rápida mineralización y en nitratos. No es raro encontrarla en estacionamientos, casas situadas en pleno campo, áreas de picnic y recintos de animales.

ronce-commune-utilisations

Cultivo y plantación de la zarza común

El período de cultivo recomendado para la zarza va desde el otoño hasta la primavera. Puede ubicarse en un macizo, en un huerto, en un jardín ornamental o incluso en un borde.

Esta planta rústica se adapta a temperaturas bajas comprendidas entre -25 y -30 °C. También es poco exigente en cuanto a suelo. Sin embargo, prospera mejor en tierras ligeramente ácidas, suelos arenosos y limos frescos y fértiles.

Para maximizar su crecimiento, privilegie un lugar soleado o semisombreado. En la edad adulta, sus necesidades de luz natural disminuyen. Es por eso que se la encuentra bajo los viejos bosques maduros. En cambio, la luz juega un papel crucial en la producción de flores y frutos.

Los frutos se recogen cuando alcanzan la madurez, presentando así una consistencia blanda. Las moras pueden degustarse frescas o conservarse en el congelador. Durante la recolección, prevea un plato, una caja o un cubo de manera que no se toquen entre sí. Las bolsas de papel están fuertemente desaconsejadas, ya que rápidamente se empapan con los jugos de las moras. Congélelas y colóquelas en una bolsa una vez que estén bien duras.

Mantenimiento de la zarza común

La zarza común no necesita un mantenimiento particular. Es conveniente instalar un tutor para mantener las plantas jóvenes a medida que crecen. Idealmente, se aconseja un aporcado o escardado al pie de la planta. De esta manera, el suelo se mantiene limpio y desfavorable a las malas hierbas. A finales de primavera, no dude en extender un acolchado grueso alrededor de la zarza. Se recomienda la adición de materia orgánica en otoño.

La poda es indispensable en invierno o a finales de otoño. Basta con cortar las ramas en su base para dar espacio a los nuevos brotes. Lo ideal sería dejar cinco o seis ramas para el año siguiente. Finalmente, puede retirar las hojas muertas y los tallos que se acumulan alrededor de la planta.

Multiplicación de la zarza común

La multiplicación de la planta puede hacerse mediante moras caídas al suelo que posteriormente germinan. También es posible gracias al esqueje y por división de pies.

El acodo

Las ramas que caen al suelo favorecen el acodo. Puede practicar el procedimiento por inclinación u optar por la recolección de nuevas plantas. Para ello, elija un tallo largo y flexible no florido. Quite las hojas que se encuentran en la base del mismo y practique una incisión de 1 a 2 cm. Entierre la rama sin sobrepasar la parte cortada. Para mantener el tallo en su lugar, asegúrelo con piedras o ganchos. Podrá efectuar el trasplante en maceta en el otoño siguiente.

El esqueje

El esqueje se realiza en invierno. Entierre a la mitad una rama de 20 cm de largo y de 0,5 a 1 cm de diámetro. Cuando aparezcan las primeras hojas en primavera, puede instalarla en su ubicación definitiva.

La división

Además del esqueje, la multiplicación por división de la cepa leñosa es también una alternativa posible. Para ello, recoja el macizo con una horca-pala en primavera. Proceda con minuciosidad para no dañar las raíces. Divídalo en varias partes con ayuda de un cuchillo afilado. Cada trozo debe tener tallos y raíces bien diferenciados. Prevea un intervalo de 2 a 3 m entre cada pie. Piense en atar las ramas a un soporte elegido previamente (enrejado, malla, etc.). Durante la plantación, se aconseja realizar un riego abundante.

Enfermedades y plagas

El gusano de las frambuesas es el principal enemigo de la zarza. Este pequeño coleóptero es aficionado a sus yemas y luego pone huevos en sus frutos. Para ahuyentarlo, puede rociar la planta con una mezcla de tanaceto y agua desde la aparición de las primeras yemas. El ajo también es un repelente que ha demostrado su eficacia. Puede instalarlo cerca de la zarza común para alejarlos, ya que no soportan su olor.

El Rubus fruticosus también puede enfrentarse a enfermedades como el oídio y la antracnosis.

El polvo blanco que el hongo deposita sobre las hojas de la planta provoca su deterioro. Para prevenir el oídio, coloque la zarza común a pleno sol. Si aparecen ataques importantes, se recomienda la pulverización de agua y bicarbonato de sodio.

En cuanto a la antracnosis, causa placas marrón oscuro en los tallos y las hojas. Esta enfermedad fúngica ocurre debido a un exceso de humedad. En caso de infestación, corte las partes contaminadas.

ronce-commune-phytotherapie

Los pulgones, las babosas y las orugas también son temibles. Estos devastadores atacan los brotes jóvenes y las hojas de la planta.

Para eliminar los pulgones, puede pulverizarlos con agua jabonosa. De lo contrario, la liberación de mariquitas es también una opción eficaz.

La mejor manera de controlar las babosas es utilizar virutas de madera o cáscaras de huevo trituradas que actúan como barrera.

En cuanto vea orugas, retírelas directamente con la mano. Use guantes para no tocar sus pelos urticantes. La presencia de aves insectívoras también puede ser indispensable en este caso.

Variedades de zarza común

Existe una multitud de variedades de esta planta en el mercado, entre ellas:

  • El Rubus fruticosus ‘Silvan’: su fruto de sabor dulce es particularmente aromático. Puede ser cosechado a partir de julio.
  • El Rubus fruticosus ‘Géante des jardins’: sus grandes frutos negros tienen un sabor acidulado y se recogen de julio a septiembre.
  • El Rubus fruticosus ‘Loch Ness’: sus frutos negros son brillantes y aromáticos. Esta variedad se distingue por su sabor sutil y la ausencia de espinas.
  • El Rubus fruticosus ‘Dirksen’: se reconoce fácilmente por su tallo sin espinas y sus frutos dulces acidulados. Aparecen desde finales de julio a mediados de septiembre.
  • El Rubus fruticosus ‘Thornless Evergreen’: la cosecha de sus frutos azul negro se hace tardíamente entre septiembre y octubre. Esta variedad es resistente a las enfermedades.
  • El Rubus fruticosus ‘Triple Crown’: sus frutos son de forma alargada y presentan un aroma a mora salvaje. Tienen un sabor ligeramente acidulado.
  • El Tayberry Medana: se trata de la variedad híbrida de la frambuesa y la mora. Sus frutos son de color rojo oscuro, presentando un sabor delicioso que combina el de los dos frutos mencionados anteriormente.

Estas variedades están muy extendidas entre los viveristas.

Composición y propiedades de la zarza común

Todas las partes de la zarza común son utilizadas en fitoterapia.

Los frutos contienen vitaminas E y B, así como provitamina A, esenciales para el organismo. Favorecen el buen funcionamiento de los sistemas nervioso, inmunitario, óseo y muscular.

Estas moras contienen oligoelementos, como cobre, zinc y manganeso. Participan en la cicatrización de heridas y en la consolidación de los tejidos. La composición de las moras revela también la presencia de antioxidantes como las antocianinas. Mejoran la inmunidad del cuerpo alejando los radicales libres. Son excelentes para la salud, pero tienden a manchar. Todo lo que entra en contacto con los frutos se vuelve violeta.

Las hojas y las raíces de la zarza común son conocidas por su beneficio en numerosos males como anginas, gingivitis, diarrea y trastornos de retorno venoso. Son antioxidantes, antiinflamatorias, cicatrizantes y astringentes.

ronce-commune-proprietes

Virtudes de la zarza común en fitoterapia

Las virtudes terapéuticas son ampliamente explotadas en fitoterapia. Aquí algunas de las propiedades más populares:

Propiedades digestivas

Las moras, ricas en fibras alimentarias, juegan un papel primordial en la salud digestiva. Previenen el estreñimiento y estimulan el tránsito intestinal. Las fibras retienen el agua para aumentar el volumen de las heces.

Efectos antioxidantes

Gracias a la presencia de antioxidantes, antocianinas y vitamina C en los frutos, tienen la capacidad de neutralizar los radicales libres. Las moras contribuyen también a reforzar la salud celular.

Sistema inmunitario

La vitamina C actúa sobre el sistema inmunitario. Una acción que permite al organismo luchar contra posibles enfermedades e infecciones.

Salud cardiovascular

La zarza común permite tratar enfermedades cardiovasculares con la ayuda de las antocianinas. Interviene eficazmente en la salud de los vasos sanguíneos y reduce los dolores asociados con la inflamación.

Salud cerebral

La eficacia de las antocianinas en la salud cognitiva ha sido demostrada en repetidas ocasiones. Estos principios activos se revelan formidables en la mejora de la memoria y de la función cerebral.

Posología de la zarza común

La zarza de los bosques se administra bajo numerosas formas.

En infusión

Prepare una tisana a base de hojas de zarza para luchar contra la diarrea. Mezcle 10 g de hojas en 25 cl de agua. Lleve todo a ebullición, luego filtre. Beba 2 tazas de infusión durante 3 días.

En caso de resfriado o gripe, infusione 5 g de hojas y 5 g de tomillo durante 5 minutos en 25 cl de agua. Filtre y beba diariamente 2 tazas de esta bebida durante 5 a 7 días.

En gargarismos

Para aliviar los síntomas de dolor de garganta y aftas, infusione 10 g de hojas de zarza durante 10 minutos. Luego, filtre y utilice en gargarismos 2 a 3 veces al día.

En macerado glicérico

Este tipo de formato es necesario como tratamiento complementario para una bronquitis crónica. Cinco a seis gotas de macerado de brotes deben diluirse en un vaso de agua. Beba la mezcla diariamente durante un trimestre. La misma dosis se recomienda en caso de bajada de tono o fatiga general.

En cataplasma

Las hojas desinfectadas se amasan con los dedos, luego se aplican sobre los rasguños para aliviarlos.

La hoja fresca se mastica para acabar con el dolor de muelas. Manténgala en la boca algunos minutos para aliviar el dolor. Sin embargo, se recomienda acudir al dentista a la mayor brevedad para conocer la causa y remediarla.

Las moras crudas, por su parte, son eficaces para prevenir el cáncer. Después de lavar un puñado bien fresco o congelado, puede consumirlo en forma de jugo.

Las moras también están indicadas por su acción sobre el envejecimiento cutáneo. Eliminan las arrugas y confieren un efecto de buena apariencia. Para ello, triture una decena de frutos con dos cucharaditas de miel de acacia y dos cucharadas de yogur natural. La pasta obtenida debe aplicarse sobre una piel limpia durante un cuarto de hora. Limpie con agua jabonosa, luego enjuague con agua clara.

ronce-commune-proprietes1

Precauciones y contraindicaciones de la zarza marítima

En dosis adecuadas, los productos que contienen zarza no presentan ningún peligro para la salud. Sin embargo, están contraindicados para mujeres embarazadas y en período de lactancia.

La planta no puede ser utilizada por niños menores de siete años.

Es preferible recolectar las moras que se encuentran en altura para evitar posibles deyecciones de animales.

Ningún efecto secundario ha sido reportado hasta la fecha.

Para evitar cualquier interacción, siempre se aconseja recurrir a un consejo médico antes de consumirla.

Zarza común en la cocina

Los tallos jóvenes y las espinas pueden consumirse en primavera. En esta época del año, son tiernos y blandos. Puede pelarlos y comer su carne afrutada y jugosa que, en pequeños trozos, da un sabor original a sus ensaladas de frutas. También puede consumirlos a la manera de un espárrago.

Las hojas jóvenes se integran en la preparación de queso fresco con hierbas o ensaladas. Una vez secas, se utilizan para preparar infusiones de sabor afrutado. Pueden fermentarse para obtener una especie de té que sorprende el paladar con sus notas especiadas.

A pesar de su sabor trascendente, las flores sirven para adornar las ensaladas.

Las moras se encuentran en las ensaladas de frutas. Sirven como ingredientes en la preparación de pasteles, muffins, jaleas o tartas para aportar color y sabor. Ricas en pectina, intervienen en la fabricación de compotas y mermeladas. Se conservan en el congelador y son los principales ingredientes del vino, el kir y el vinagre.

Zarza común en el ecosistema

La zarza común beneficia a otras especies de flora y fauna. Se trata de una planta melífera que atrae numerosas variedades de insectos como mariposas y abejas. Se deleitan con su néctar dulce y sutil.

Sus flores son consumidas por los fásmidos que cuentan con tres especies en Francia.

La zarza de los bosques constituye también una fuente de alimento para corzos y lirones. Estos últimos construyen sus nidos allí. Como ellos, zorros y jabalíes eligen domicilio en su denso matorral.

Un gran número de aves se alimentan de las moras, que luego se encargan de la diseminación de las semillas.

En resumen, en su hábitat natural, la planta dispone de un real interés ecológico. En algunas regiones, es considerada como una especie invasora. Australia es un buen ejemplo.

Combatida injustamente, la planta favorece la germinación de las semillas de otras especies preservándolas de la sequía y del mal tiempo. En cuanto a sus aguijones, ahuyentan a los herbívoros que atacan las plántulas.

Según los forestales de Lorena y Normandía, la zarza común es la “cuna del roble” y la “madre del haya”. Como indican estos dichos, favorecen el crecimiento de estos árboles.

Volver arriba

Buscar productos

El producto se ha añadido a su cesta