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Ortiga mayor

Características de la Ortiga mayor

  • Nombre :Ortiga mayor
  • Reino : Plantae
  • Subreino :
  • División :
  • Clase :Magnoliopsida
  • Subclase :
  • Orden :Urticales
  • Suborden :
  • Familia :Urticaceae
  • Subfamilia :
  • Género :Urtica
  • Especie :Urtica dioica

Ver los productos asociados a la Ortiga mayor.

La gran ortiga: su historia, su descripción, sus variedades, su hábitat, su cultivo, su composición, sus virtudes y propiedades, sus preparaciones y posología, sus otros usos y precauciones

La gran ortiga, de nombre científico Urtica dioica, es una planta de la familia de las Urticáceas. Es conocida por ser punzante y urticante. Debido a sus características, a menudo es poco apreciada. Algunas personas incluso la consideran una mala hierba. No obstante, esta especie tiene mucho que ofrecer. Sus virtudes fitoterapéuticas se valoran desde hace milenios. También es útil en el ámbito agronómico.

Historia de la gran ortiga

La gran ortiga ha sido explotada desde los tiempos más antiguos. Su historia está especialmente ligada a la evolución de sus usos medicinales. También traza los usos tradicionales y artesanales de la planta.

Descubrimientos medicinales

Durante la Prehistoria, la Urtica dioica ya se utilizaba con fines terapéuticos. Sus virtudes son promovidas por la medicina ayurvédica, en India. Del mismo modo, contribuía al tratamiento de ciertas enfermedades veterinarias.

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Durante la Antigüedad, se destacó la acción hemostática de esta especie vegetal. Hacia el siglo I, el médico griego Dioscórides empleaba las hojas de la Urtica dioica para desinfectar las heridas infectadas, gangrenosas y supuradas. Además, se indicaban contra las mordeduras rabiosas. Este botánico y farmacólogo griego también recomendaba la planta para paliar los problemas menstruales, como la metrorragia y la amenorrea, así como las hemorragias nasales.

Además de las virtudes de las hojas, Dioscórides descubrió las propiedades expectorantes y afrodisíacas de las semillas de la gran ortiga. Éstas, mezcladas con pasas de uva, sirvieron para la fabricación de un vino oficial.

Hacia el siglo XII, el uso de la Urtica dioica, más específicamente de sus semillas, se extendió al tratamiento de los dolores gástricos. Los médicos de la Edad Media la usaban para tratar una variedad de enfermedades. Utilizaban diferentes partes de la planta como las semillas, el jugo y las raíces.

El jugo de gran ortiga se utilizó por primera vez hacia el siglo XVI. Se prescribía como antiséptico para limpiar las heridas o para tratar afecciones cutáneas. En el siglo XVIII, esta misma planta constituía un remedio garantizado contra las hemorragias y los esputos sanguinolentos. Se descubrieron otros efectos posteriormente, como sus propiedades depurativas, antidiabéticas, antidiarreicas y astringentes.

Las urticaciones provocadas voluntariamente en el cuerpo por las picaduras de la gran ortiga eran beneficiosas para aliviar los reumatismos. Se recomendaban por su acción vasoconstrictora. Esta reacción también era útil en caso de parálisis, coma o letargia. En el siglo XIX, la Urtica dioica se integra en el Códice de la Farmacopea Francesa. Posteriormente, se realizaron estudios fitoquímicos para confirmar las propiedades de la planta que eran valoradas por la medicina tradicional. Como resultado, se evidencian sus principios activos.

En 2022, las investigaciones realizadas sobre la gran ortiga revelaron resultados prometedores en el tratamiento de la ciática. Permitieron destacar la eficacia de esta planta contra los venenos de serpiente. Participa en la purificación de la sangre en el marco de un tratamiento contra el cáncer u otros trastornos de la salud. Gracias a sus virtudes, posee un fuerte potencial para favorecer el bienestar y para prevenir diferentes patologías.

Tradiciones

La fibra de ortiga ha sido extraída desde hace 90,000 años. Textiles confeccionados a base de este material, que datan de al menos 2,800 años, son visibles en Dinamarca. Su calidad recuerda a la de la seda, aunque son más asequibles.

Durante la Primera Guerra Mundial, se creó una sociedad de producción de fibras de ortiga en Alemania. Al término de la fabricación de este producto, los residuos servían para alimentar a los animales y eran explotados por las industrias papeleras. Asimismo, se empleaban para el teñido. Hoy en día, la fibra de ortiga sigue utilizándose, especialmente para envolver los quesos durante la maduración.

Según las tradiciones locales, la ortiga simbolizaba la crueldad. Se entregaba a las personas que no se apreciaban. Sin embargo, esta planta también representa la lujuria. Hacia el siglo XIX, se la conocía por tener poderes protectores contra los males de ojo, los espíritus malignos y los rayos.

En 2010, la urticación se empleó para castigar a los criminales en Ecuador. Estos fueron castigados con la gran ortiga, después de lo cual se les roció con agua fría.

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Etimología y nomenclatura de la gran ortiga

El nombre del género Urtica viene del latín úrere o uro, y se traduce al español como “quemar”. Hace referencia a la sensación producida por el contacto con las hojas punzantes. El nombre específico dioica, que significa “dioica”, caracteriza a la planta que lleva solo flores masculinas o flores femeninas en un mismo pie.

En el lenguaje popular, la gran ortiga es conocida como ortiga común. También puede ser llamada ortiga dioica, ortiga urticante.

Descripción y subespecies de la gran ortiga

La gran ortiga es una herbácea perenne caracterizada por la presencia de pelos urticantes en sus diferentes partes. Estos son visibles en la mayoría de las subespecies de esta planta.

La planta

La ortiga urticante puede alcanzar aproximadamente 3 m de altura. Sin embargo, la altura de la mayoría de los especímenes está comprendida entre 90 cm y 2 m.

Las raíces

En la base, la gran ortiga presenta largos rizomas que le permiten volverse fácilmente invasiva. Están equipados con numerosas raíces adventicias, particularmente finas.

Las tallos

Las tallos de la Urtica dioica son opuestas, de forma ovalada a lanceolada, y de color verde oscuro. Presentan bordes dentados. Las células epidérmicas contienen largos cistolitos (cristales de carbonato cálcico).

Las hojas

La gran ortiga es dioica, las flores masculinas y femeninas son visibles en individuos diferentes. Las primeras están dispuestas en racimos erguidos, mientras que los racimos femeninos son colgantes.

Las flores masculinas cuentan con cuatro tépalos y cuatro estambres. Inicialmente amentados en el botón, estos se alargan al desarrollarse. Este último es formado por dos pequeños tépalos exteriores.

Los frutos

La gran ortiga porta frutos secos indehiscentes. Dispuestos en racimos, se presentan cada uno en forma de un aquenio ovoide. Son de color verde, luego se oscurecen al madurar. Dentro de cada fruto se encuentra una semilla. Esta tiene un endospermo carnoso.

Los pelos o pelos urticantes

En la gran ortiga, los pelos urticantes constituyen un medio de defensa contra los animales herbívoros y las agresiones mecánicas. Cuantos más pelos haya, más picazón provocan; menos piquantes tendrán tendencia a presentar.

Los pelos se sitúan en las diferentes partes de la planta: desde el tallo hasta las hojas, e incluso a nivel de las flores. Son de tres tipos:

  • Los tricomas, largos (2 mm) y punzantes, provocan las urticarias;
  • Los pelos tectores (con función protectora) se localizan en la parte superior de la lámina.

Estos pelos están desigualmente distribuidos. Son menos presentes a la base del tallo. Lo mismo ocurre a nivel de los nudos y de la cara superior de las hojas. Generalmente apuntan hacia arriba. Al tacto, los pelos urticantes se desprenden. Se hunden en la piel, como una aguja.

Las confusiones posibles

La ortiga común puede confundirse con otras especies de Urticáceas debido a la presencia de espinas. A la vista, la gran ortiga se parece mucho a la ortiga blanca. Esta última se distingue por sus flores blancas y su olor almizclado.

Las subespecies y variedades

La U. dioica cuenta con 7 subespecies, de las cuales las más comunes son: U. dioica subsp. galeopsifolia o subsp. pubescens : es la única variedad sin espinas. Su nombre vernáculo es ortiga de hojas pubescentes.

  • U. dioica subsp. afghanica, con o sin espinas.
  • U. dioica subsp. gansuensis, provista de agudas urticantes.
  • Esta planta posee cuatro variedades: var. glabrata, var. hispida, var. holosericea, var. pycnotricha.

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    Distribución mundial y hábitat de la gran ortiga

    La gran ortiga es originaria de Europa y abunda en la región del Norte. También es autóctona en África del Norte y en Asia Occidental. La planta fue introducida posteriormente en diferentes países del mundo, especialmente en América del Norte. Está presente en Canadá y en los Estados Unidos.

    La gran ortiga crece en terrenos ricos en materia orgánica y preferentemente en suelos húmedos y ricos en nutrientes. Se desarrolla en regiones templadas donde recibe suficiente luz solar. Es común verla en campos cultivados, bordes de caminos, márgenes de ríos, praderas y áreas disturbadas.

    dioica) está naturalizada en América del Norte, América del Sur y Australia.

    En el territorio europeo, la ortiga mayor crece prácticamente donde los hombres se han establecido. Los desechos humanos y animales han permitido su crecimiento. La presencia de esta especie permite reconocer sitios anteriormente habitados. Testifica la fertilidad de los suelos. Sin embargo, puede indicar contaminación por óxido de hierro.

    La Urtica dioica prefiere las regiones templadas. En Francia, puede crecer en zonas de baja y alta altitud que van de 0 a 2,400 m. Su hábitat es muy variado, pero en general crece en suelos ricos en nitrógeno. Esta especie vegetal coloniza ambientes húmedos, praderas y escombros. Fotosensible, soporta condiciones de exposición variables.

    Ecología de la ortiga mayor

    La Urtica dioica tiene una importancia ecológica. Muchos insectos están ligados a la planta: no pueden sobrevivir sin la presencia de esta. Sirve de alimento a las larvas de varias especies de mariposas como la mariposa tortuga (Aglais urticae), la virgule o la comma (Hesperia comma) así como la mariposa pavón (Aglais io). También alimenta a larvas de algunas mariposas nocturnas. Las raíces de la ortiga mayor son comidas por las larvas de la polilla fantasma (Hepialus humuli). Es una planta huésped para el Phoma herbarum, un hongo patógeno.

    Muchos insectos están relacionados con la ortiga mayor y llevan incluso su nombre vernáculo o científico. Los ejemplos más comunes son el apion de la ortiga, el gorgojo de la ortiga y la mosca minadora de la ortiga. Además del Aglais urticae (la mariposa tortuga), el Dasineura urticae (un díptero) es otra especie cuya denominación científica hace referencia a la ortiga común.

    Cultivo de la ortiga mayor

    La ortiga mayor es una especie resistente. Para un crecimiento óptimo, requiere un suelo rico en nitrógeno, húmedo y bien drenado. El pH del sustrato debe idealmente estar entre 6 y 7. Esta planta también necesita una exposición a pleno sol. Sin embargo, puede sobrevivir en un medio sombreado.

    La preparación del suelo

    Antes del cultivo de la ortiga, el terreno debe ser labrado y limpiado de malas hierbas. La aportación de abonos verdes (por ejemplo, leguminosas) es indicada para enriquecer y sanear el suelo. Se deben privilegiar debido a su capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico. Este último constituye un nutriente esencial para garantizar el buen desarrollo de la ortiga mayor.

    Los métodos de cultivo

    La Urtica dioica puede multiplicarse siguiendo tres métodos de cultivo: la siembra, la trasplantación y la división.

    La siembra

    El período ideal para la siembra al aire libre se sitúa en otoño o en primavera. Se realiza sobre un suelo suelto y fino. La densidad de semillas indicada es de 6 kg por hectárea, a adaptar según la superficie del terreno. En este marco, las filas estarán espaciadas de 30 cm a 50 cm dependiendo de si la siembra se realiza en otoño o en primavera. Para un primer cultivo, la siembra no es recomendada. Por una parte, resultará en una cobertura vegetal incompleta. Sin embargo, el problema puede solucionarse cubriendo el lecho de siembra con una lámina transparente perforada. Esta última contribuye a la germinación de las semillas. Por otra parte, las malas hierbas podrán invadir fácilmente el suelo antes de que las plantas tengan tiempo de crecer. El desarrollo de estas últimas es relativamente lento.

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    La trasplantación

    La trasplantación necesita una pregerminación de las semillas. Estas se siembran en vivero o invernadero en primavera. Cuando las plantas jóvenes alcanzan de 10 a 15 cm de altura, pueden ser trasplantadas en un terreno bien humedecido. En estas condiciones de implantación, los especímenes más altos son los que se desarrollan mejor.

    Durante el trasplante, se debe mantener un espaciado de 30 a 45 cm entre cada planta. Entre las filas, la distancia ideal es de 75 a 90 cm. Estas cifras son indicativas, pero la idea es ofrecer a las plantas un espacio suficiente para que puedan prosperar. De lo contrario, los rendimientos pueden verse afectados.

    La división

    Esta técnica de multiplicación vegetativa se realiza a partir de tallos, con dos hojas, cortadas de la planta madre. Se cultivan en vivero en primavera, cuando la planta aún es joven, o bien en otoño cuando está en dormancia.

    El mantenimiento

    Se sugiere un riego regular para asegurar el crecimiento de la ortiga mayor. Es aún más indispensable durante las épocas de sequía. Sin embargo, el suelo no debe estar empapado.

    Según el nivel de fertilidad del suelo, puede ser necesario un aporte de compost o estiércol de aves. Durante los años siguientes, es posible una aplicación foliar de purín de ortiga, ya que favorece la recuperación.

    Además del riego y la fertilización, el desmalezado es indispensable para producir ortigas de buena calidad. Está indicado para facilitar la cosecha.

    La cosecha

    Para cosechar la ortiga mayor sin pincharse, lo mejor es usar guantes. Para recogerlas con las manos desnudas, se debe tener cuidado de no romper las agujas. Estas generalmente están ausentes en la parte superior de las hojas. Se recomienda tomar solo las hojas que se encuentran en la parte apical. Así, se reducen los riesgos de tocar las espinas que están en las partes bajas de la planta. Otra técnica consiste en sujetar el tallo en paralelo al sentido de crecimiento de los pelos urticantes. Esto evita el contacto directo con las puntas.

    Una vez recogidas las hojas y los tallos, deben frotarse entre sí para eliminar los pelos. Pueden ser utilizadas con fines medicinales, en cocina, en cría o en agricultura.

    Fitoterapia: uso de las hojas de la ortiga mayor

    Las hojas de la ortiga mayor son las más utilizadas en fitoterapia. Son ricas en nutrientes y principios activos.

    Composición

    Las hojas de la Urtica dioica contienen 18 aminoácidos esenciales, de los cuales 8 no son sintetizados por el organismo. Constituyen así un alimento nutricional para los vegetarianos. Además, proporcionan el doble de hierro que la carne de res.

    Estas hojas también están compuestas de ácidos grasos y minerales como el calcio, el magnesio y el potasio. Los flavonoides, tales como la quercetina, el kaempferol, el ácido cafeico y las cumarinas, figuran entre los componentes principales de esta planta. Ofrecen un efecto antioxidante. Son analgésicos beneficiosos en caso de dolores.

    Las hojas de la ortiga común son fuentes notables de vitaminas A, B, E y K. Asimismo, el contenido de vitamina C es seis veces superior al que contiene la naranja. Estas hojas contienen diferentes pigmentos, esencialmente carotenoides. Encierran una gran cantidad de clorofila. La concentración de esta obra en la retención de nutrientes esenciales. Esto permite garantizar la eficacia de su uso en un contexto de fitoterapia.

     Por 100 g de ortiga% de las necesidades nutricionales diarias
    Energía82 kcal 
    Agua80 g 
    Carbohidratos7,8 mg 
    Manganeso800 µg 
    Carbohidratos4,2 g 
    Proteínas8 g 
    Materias grasas3,9 g 
    Fibra23 g 
    Vitaminas A, B, E, K6x Vitamina C que una naranja 

    Además de proporcionar una amplia gama de nutrientes útiles para el organismo, U. dioica tiene la ventaja de asociar minerales complementarios. Las hojas contienen boro, un fijador del calcio. La vitamina C contribuye a la asimilación del hierro en el cuerpo. La sílice facilita la fijación de los nutrientes presentes en la planta. Esto permite garantizar la eficacia de su uso en un contexto de fitoterapia. A pesar de estar clasificada en esta categoría, es mucho más económica. Dado que su cultivo es sencillo, es fácil tenerla a mano.

    Preparación

    Las hojas de ortiga mayor son las más utilizadas en la fitoterapia. Son ricas en nutrientes y principios activos.

    Composición

    Las hojas de la Urtica dioica contienen 18 aminoácidos esenciales, de los cuales 8 no son sintetizados por el cuerpo. Constituyen así un alimento nutricional para vegetarianos. Además, aportan el doble de hierro que la carne de res.

    Estas hojas también están compuestas de ácidos grasos y minerales como calcio, magnesio y potasio. Los flavonoides, como la quercetina, el kaempferol, el ácido cafeico y las cumarinas, están entre los componentes principales de esta planta. Ofrecen un efecto antioxidante. Son analgésicos beneficiosos en caso de dolores.

    Las hojas de la ortiga común son fuentes notables de vitaminas A, B, E y K. De igual forma, el contenido en vitamina C que se encuentra en ellas es seis veces superior al contenido en la naranja. Estas hojas contienen diferentes pigmentos, principalmente carotenoides. Encierran una gran cantidad de clorofila. La concentración contribuye a la asimilación de los nutrientes presentes en la planta. Esto permite garantizar la eficacia de su uso en un entorno de fitoterapia.

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    Propiedades e indicaciones

    Debido a su riqueza en nutrientes y principios activos, la ortiga mayor se recomienda para complementar los tratamientos de diferentes males.

    Contra la fatiga

    Debido a su riqueza en nutrientes y principios activos, la ortiga mayor es indicada como complemento en el tratamiento de diferentes dolencias.

    Contra la hiperglucemia y los problemas de micción

    El té de ortiga puede ser útil para reducir la hiperglucemia ya que ayuda a disminuir el nivel de azúcar en la sangre. También se recomienda para aliviar problemas de micción, especialmente los causados por una hipertrofia de la próstata.

    Gracias a su efecto depurativo, esta planta favorece la limpieza interna del organismo. En caso de estreñimiento o congestión, la ortiga mayor constituye un remedio natural de elección.

    Contra los problemas sanguíneos

    Las preparaciones fitoterapéuticas a base de Urtica dioica actúan sobre la presión arterial. Sin embargo, sus efectos son leves y no son suficientes para combatir la hipertensión y otros problemas relacionados con el sistema cardíaco.

    Rica en hierro, esta planta es útil para una recuperación rápida tras una anemia o astenia. Ayuda a corregir la disminución de la concentración. Lo mismo ocurre cuando el nivel de hemoglobina experimenta una disminución anormal.

    El jugo de ortiga fresca está indicado para personas propensas a hemorragias importantes o a flujos menstruales abundantes. Su efecto hemostático contribuye a reducir las pérdidas de sangre.

    Contra las alergias y las afecciones respiratorias

    La ortiga se recomienda en caso de alergias estacionales o rinitis. En este marco, se recomienda una cura de tres semanas. Esta precaución permite protegerse de infecciones eventuales. La planta también se puede utilizar para apaciguar los síntomas del asma. A tal efecto, se consume sola o mezclada con col palmito negro.

    La Urtica dioica constituye un remedio natural eficaz en caso de enfermedades infecciosas que afectan las vías respiratorias, debido a sus virtudes expectorantes.

    Contra los dolores

    El extracto hidroalcohólico de ortiga mayor posee propiedades analgésicas, solicitadas durante las crisis de gota o reumatismo. Esta sustancia actúa contra la secreción de las moléculas responsables de las inflamaciones.

    Contra los problemas de obesidad

    En este contexto, la acción de la ortiga mayor es preventiva. Al favorecer la saciedad, limita las ganas de comer. Tomada antes de las comidas, una infusión a base de esta planta constituye un supresor natural del apetito. Aquellos que siguen una dieta para adelgazar pueden beneficiarse de ella. Además, permite suplir las carencias nutricionales.

    El consumo de ortiga permite paliar la depresión y la ansiedad, trastornos a menudo relacionados con la obesidad. Ofrece así una doble ventaja para combatir el sobrepeso.

    Contra los problemas de lactancia

    En la mujer lactante, el uso de la ortiga mayor es beneficioso para la lactancia. Contiene hormonas que estimulan la producción de leche materna. Así, las mujeres propensas a un déficit pueden cubrir las necesidades de sus bebés tanto en cantidad como en calidad.

    Uso externo

    La infusión preparada a partir de la Urtica dioica es adecuada para uso externo. Constituye un enjuague bucal natural, indicado para atenuar el sangrado de encías y otros problemas bucales (como las aftas). Además, esta solución se emplea como gárgara para aliviar los dolores de garganta.

    La infusión de ortiga mayor se aconseja para los problemas capilares. Rociada sobre el cuero cabelludo, ayuda a combatir la caspa, a reducir la secreción de sebo y a limitar la caída del cabello.

    Las hojas de esta planta, frescas o infusionadas, permiten tratar diferentes afecciones de la piel:

    • estados seborreicos;
    • varicela;
    • psoriasis;
    • eczema;
    • acné;
    • heridas y llagas.

    En caso de heridas o llagas, su efecto astringente acelera la curación de las áreas afectadas y la cicatrización. El uso de la ortiga mayor favorece también la hidratación y la restauración del pH a nivel del dermis.

    En uso externo, la ortiga mayor se utiliza tradicionalmente para aliviar los dolores articulares y los reumatismos. Constituye así un tratamiento sintomático, a completar con un tratamiento de fondo.

    La Urtica dioica posee formas galénicas especialmente diseñadas para uso externo. La pomada se prescribe para aliviar las crisis hemorroidales. La crema se aplica en caso de inflamaciones, erupciones cutáneas o cortes superficiales.

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    Posología

    La posología de las preparaciones a base de ortiga mayor depende de su forma y de las necesidades de cada uno. Para una cura de tres semanas por mes máximo, aquí están las dosificaciones:

    • Jugo de hojas frescas: 15 a 45 ml por día a repartir en una a tres tomas diarias.
    • Infusión: una cucharada de hojas secas o un pequeño puñado de hojas frescas para una taza. Para tomar de una a tres veces al día.
    • Decocción: 2 a 5 g de hojas por taza, tomar dos a tres veces al día.
    • Tintura: 1,4 a 2,8 g por día.
    • Polvo de hojas secas: dos cucharaditas por día.
    • Hojas secas: cuatro cucharaditas por día.

    Para evitar problemas de sueño, se recomienda no consumir las preparaciones a base de hojas frescas por la noche.

    Fitoterapia: uso de las raíces de la ortiga mayor

    Aunque las partes aéreas son las más utilizadas en fitoterapia, las raíces también presentan propiedades beneficiosas para la salud.

    Preparación

    Las raíces secas sirven para la preparación de infusión o decocción. La dosis recomendada es de 0,3 g a 50 g por día. La cantidad a utilizar varía en función de las afecciones a tratar y de su intensidad.

    Composición y propiedades

    Las raíces de la ortiga mayor contienen compuestos fenólicos diversos. Están compuestas de esteroles, compuestos que disminuyen la absorción de colesterol en los intestinos, así como de taninos. Estos últimos son conocidos por sus efectos antiinflamatorios, vasoprotectores y antisépticos. Contienen una lectina atípica de tipo aglutinina. Esta molécula tiene la capacidad de calmar las reacciones autoinmunes. También presenta propiedades insecticidas y antifúngicas. Esta acción se ve aún más reforzada por la presencia de quitinasa en las raíces de la ortiga mayor. Juntas, estas dos sustancias impiden el desarrollo de hongos nocivos.

    Las raíces de la Urtica dioica están compuestas de lignanos. Las propiedades de estos últimos son similares a las de los estrógenos. Se cree que esta es la razón por la cual las raíces de la ortiga serían eficaces contra la hiperplasia prostática benigna (dificultad urinaria). Esta hipótesis fue validada por Jean Bruneton, un especialista en fitoquímica, en 1998. Según la Comisión E alemana, estas partes de la planta ayudan a aumentar la producción de orina y el flujo urinario. Además, la aglutinina contenida en las raíces muestra un efecto antiproliferativo sobre las células cancerosas de la próstata. Su acción fue demostrada en análisis in vitro e in vivo. Las experiencias realizadas por la doctora Antonella Di Sotto lo confirmaron. Según la Comisión E alemana, estas partes de la planta ayudan a aumentar la producción de orina y el flujo urinario. Además, la aglutinina contenida en las raíces muestra un efecto antiproliferativo sobre las células cancerosas de la próstata. Su acción se ha demostrado en análisis in vitro e in vivo.

    Las raíces de la Urtica dioica están compuestas de lignanos. Las propiedades de estos últimos son similares a las de los estrógenos. Se cree que esta es la razón por la que las raíces de ortiga serían eficaces contra la hiperplasia prostática benigna (dificultad urinaria). Esta hipótesis fue validada por Jean Bruneton, un especialista en fitoquímica, en 1998. Según la Comisión Alemana E, estas partes de la planta ayudan a aumentar la producción y el flujo urinario. Además, la aglutinina contenida en las raíces tiene un efecto antiproliferativo sobre las células cancerosas de la próstata. Su acción ha sido demostrada en análisis in vitro e in vivo. Las experiencias realizadas por el doctor Antonella Di Sotto así lo confirman.

    Fitoterapia: uso de las flores de la ortiga mayor

    Aunque no es común utilizar las flores de la ortiga mayor, estas poseen propiedades antifúngicas y antibacterianas dignas de destacar. Para poder aprovecharlas, la dosis del extracto debe estar entre 25 y 100 μg/ml.

    Otras utilizaciones prácticas de la ortiga mayor

    A pesar de que no es común utilizar las flores de la ortiga mayor, estas poseen propiedades antifúngicas y antibacterianas. Para poder aprovecharlas, la dosis del extracto debe estar entre 25 y 100 μg/ml.

    En la alimentación animal

    Rica en elementos nutritivos, la ortiga mayor se utiliza en alimentación animal. Además, su contenido en materias nitrogenadas totales es de aproximadamente un 20% de materia seca. Puede alcanzar el 25% si se recoge la planta antes del período de floración.

    La fragilidad de la ortiga fresca hace que los animales no la acepten. Antes de distribuirla, debe someterse a un presecado para eliminar el poder irritante de las hojas y los tallos. El tiempo de secado, que varía de dos a siete días, depende del contenido de agua de la planta al ser recolectada.

    La ortiga puede administrarse en forma de heno o granulado. En este último caso, se somete a un pre-fanado para eliminar su poder irritante. También se utiliza en forma de heno o pellets antes de ser distribuida entre los animales de granja.

    En las aves, la ortiga mayor favorece el aumento de masa y contribuye a enriquecer el sabor de la carne. Optimiza y acelera la puesta, especialmente al final del invierno. En la vaca lechera, esta planta influye de manera positiva sobre la cantidad y la calidad de la leche. Mejora el pelaje de los animales y reduce los riesgos de enfermedades. En la cría de gusanos, es favorable para el desarrollo.

    En la alimentación animal, la ortiga mayor se utiliza como forraje, enriqueciendo la dieta de los animales de granja. En el ganado vacuno lechero, esta planta influye positivamente en la cantidad y calidad de la leche. Mejora el pelaje de los animales y reduce los riesgos de enfermedades. En avicultura, la ortiga mayor favorece la ganancia de peso y contribuye a enriquecer el sabor de la carne. Optimiza y acelera la puesta, especialmente al final del invierno.

    Plantas aromáticas y fertilización natural: la ortiga mayor se puede utilizar para aumentar el contenido de aceites esenciales en las plantas aromáticas al plantarlas junto a ellas. Sirve como un fertilizante natural, especialmente cuando se utiliza como abono. En este caso, se transforma en purín a través de un proceso de fermentación. Al ser utilizada como abono, esta planta ayuda a enriquecer el suelo en materia mineral.

    El purín de ortiga se puede mezclar con el abono. Facilita la descomposición de este último, optimizando así la biodisponibilidad de los nutrientes que contiene. Este extracto fermentado tiene la ventaja de inhibir el desarrollo de insectos y hongos en el compost. Se demuestra eficaz para la conservación de los nutrientes en el compost.

    El uso de la ortiga mayor en fitoterapia está destinado a posibles usos en el ámbito de la salud. En las mujeres lactantes, el uso de la ortiga mayor es beneficioso para la lactancia, ya que contiene hormonas que estimulan la producción de leche materna. Así, aquellas con un déficit pueden satisfacer las necesidades de sus bebés tanto en cantidad como en calidad.

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