X

Madroño

Características del madroño

  • Nombre: Madroño O Madroño Común
  • Reino: Plantae
  • Sub-Reino: Tracheobionta
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Sub-Clase: Dilleniidae
  • Orden: Ericales
  • Sub-Orden:
  • Familia: Ericaceae
  • Sub-Familia:
  • Género: Arbutus
  • Especie: Arbutus Unedo

Ver los productos asociados al madroño

El madroño, sus características, su origen, su historia, sus virtudes en fitoterapia, sus contraindicaciones y sus múltiples usos.

Etimología y origen del madroño

El madroño o madroño común, conocido por su nombre científico Arbutus unedo, pertenece a la familia de las Ericáceas. Es originario de las regiones mediterráneas. Su uso se remonta a la Antigüedad. El madroño, el fruto del árbol, es un fruto poco familiar. Según Plinio el Viejo, esto se refleja en el término “unedo“. En efecto, esta palabra deriva de la expresión latina “unum edo“, que significa “sólo se come uno”. Carl von Linné, el famoso naturalista sueco, retomó esta explicación cuando dio el nombre científico a esta planta.

En lenguas extranjeras, este arbusto se llama:

  • madroño en español;
  • corbezzolo en italiano;
  • قطلب أونيدو en árabe;
  • medronheiro en portugués;
  • strawberry tree en inglés;
  • земляничное дерево en ruso;
  • erdbeerbaum en alemán;
  • 杨梅 en chino.

El madroño también es conocido como olonier o frôle. A veces, se le llama “árbol de fresas” o “árbol de las fresas” debido a la notable similitud entre sus frutos y las fresas. Sin embargo, es esencial no confundir el madroño con la Myrica rubra. Esta especie, cuyo nombre vernáculo es “fresa china”, se le parece mucho, pero tiene un hueso.

arboursier-01

El Arbutus unedo: entre leyendas y realidad, un símbolo atemporal

Debido a su follaje que permanece siempre verde, el madroño está estrechamente ligado al símbolo de la inmortalidad. Los Antiguos tenían la costumbre de depositar sus ramas sobre los ataúdes, ofreciendo así un conmovedor testimonio de su creencia en una simbología de eternidad. Según A. de Gubernatis, esta planta era venerada por los romanos. Se consideraba como el atributo de la diosa Carda o Cardea, hermana de Apolo y amiga íntima de Jano, el guardián de las puertas. La leyenda relata que Cardea regaló a Jano una rama de madroño. Esta confería el poder místico de alejar a las brujas y de curar a los niños enfermos o hechizados. Así, desde aquellos tiempos antiguos, las varitas de este árbol están impregnadas de magia y llevan el nombre de “virga janalis“. Ofrecen a las almas en apuros una esperanza de curación y de liberación de hechizos.

Esta planta está además presente en la literatura y en las artes. Está en el centro de la trama de la novela “El Madroño” de la escritora inglesa Ruth Rendell. Este libro narra un extraño verano cuya trama se desarrolla en Mallorca, en las Baleares. Además, Jerónimo Bosch dio el título “La pintura del madroño” a una de sus obras. Esta también es conocida bajo el nombre de “El Jardín de las Delicias”.

El Arbutus unedo constituye un importante símbolo en diversas culturas. En España, está representado en los escudos de Madrid, Navas del Madroño y El Madroño. Se puede ver la célebre estatua del oso intentando coger madroños. Durante la independencia italiana, se convirtió en un símbolo patriótico. Sus hojas verdes, sus flores blancas y sus frutos rojos recordaban los colores de la bandera nacional de este país.

El madroño común y sus frutos con aspecto de fresas

El madroño es un pequeño árbol recubierto de una corteza gris pardusca en la base y rojiza en la parte superior de las ramas. Su altura está habitualmente comprendida entre 2 y 5 m, pero según la especie, puede llegar hasta los 30 m. Posee una raíz pivotante que se extiende por varias decenas de metros en el suelo. Sus hojas son ricas en taninos. Persisten durante todo el año, ofreciendo un hermoso verdor incluso durante los meses de otoño. Son alternas, de forma oval, con un ligero dentado en los bordes. Miden aproximadamente 10 cm de largo, son de un verde oscuro brillante en la cara superior y de un verde pálido en la inferior.

Sus flores son de color blanco verdoso. Sin embargo, son rojas para algunas variedades. Tienen forma de campana. Se agrupan en racimos colgantes y aparecen en otoño, generalmente entre septiembre y octubre.

Los madroños tienen un parecido con las fresas, aunque muestran un tamaño de 1 a 2 cm. Estas bayas carnosas y esféricas son ricas en vitamina C. Están envueltas en una piel rugosa salpicada de pequeñas puntas cónicas. Estos frutos son inicialmente verdes, luego al madurar, pasan por tonos amarillo anaranjado, hasta llegar a ser rojo vivo. Los madroños son comestibles, pero tienen multitud de pequeñas pepitas en su interior. Su carne tiene un sabor un poco harinoso, acidulado y dulce.

Los frutos del madroño llegan a plena madurez al cabo de un año. Alcanzan su apogeo de sabor y suculencia durante la temporada invernal. Por cierto, es frecuente ver, en una misma rama, a la vez las flores del año en curso y los frutos maduros provenientes de las del año anterior.

arboursier-02

Variedades del Arbutus unedo

Entre las especies relacionadas con el Arbutus unedo, se puede citar el Arbutus andrachne, también conocido como madroño griego. Este árbol es originario de Turquía y de Grecia. Tiene una altura de aproximadamente 12 m y se distingue por sus frutos no comestibles. Otra especie interesante es el Arbutus menziesii, también llamado madroño de América. Nativo de la costa oeste de América del Norte, destaca por su impresionante tamaño que puede alcanzar los 30 m.

Entre las variedades del madroño, encontramos el cultivar “Compacta” que es apreciado por su tamaño reducido (aproximadamente 2,5 m de altura en la madurez). Es perfectamente adecuado para espacios reducidos así como para el cultivo en maceta. Otro cultivar notable es el “Rubra” que se caracteriza por sus flores rosa vivo que miden aproximadamente 1 cm. Es conocido por tener una fuerte resistencia a la sequía.

Composición del madroño

El Arbutus unedo contiene varias sustancias activas que incluyen:

  • la arbutina;
  • la arbusterina;
  • la gaulterina;
  • el ácido deshidroascórbico;
  • el ácido ascórbico;
  • la quercetina;
  • la hiperina;
  • los taninos.

Además, el madroño contiene carotenoides, licopenos así como compuestos fenólicos. Es rico en potasio, en vitamina C, en vitamina E, en lípidos y en glúcidos.

El madroño en su hábitat: de la costa montañosa del norte de África a los Pirineos Orientales de Francia

En el sur de Francia, el Arbutus unedo prospera en algunas regiones de los Pirineos Orientales así como en el Var, especialmente en los Maures y el Estérel. Igualmente, la maquia mediterránea en Córcega está fuertemente poblada por esta especie. En el suroeste del país, se encuentra ampliamente extendido a lo largo de la costa de las Landas, sobre los suelos arenosos entre Burdeos y el océano Atlántico. Su hábitat natural remonta incluso hasta el litoral de la Loire-Atlantique. En el departamento de Ardèche, se puede observar en las zonas de fallas calcáreas, en particular en la cueva-sima de la Forestière. Es muy abundante en las Cévennes y en los Montes de Saint-Guilhem. Por otra parte, fuera de Francia, el madroño prospera en las costas montañosas del norte de África, sobre todo en Marruecos, pero también cerca de las costas tunecinas y argelinas.

En general, el Arbutus unedo está ampliamente extendido a lo largo del contorno mediterráneo occidental (España, Portugal, Italia, etc.). Crece principalmente en suelos silíceos, aunque puede desarrollarse en suelos calcáreos dolomíticos o no activos. En las regiones con suelos ácidos, suele estar acompañado por el Quercus suber o alcornoque, un árbol perteneciente a la familia de las Fagáceas.

Consejos de plantación y cuidado

El madroño es una planta que prospera en situaciones soleadas. Se adapta a diferentes tipos de suelos. Sin embargo, se desarrolla particularmente bien si se instala en un suelo ácido y bien drenado. Para garantizar una plantación exitosa, es preferible ponerlo en tierra en otoño. No obstante, puede plantarlo hasta la primavera teniendo cuidado de evitar los períodos de helada. Si considera crear un hermoso seto con estos magníficos arbustos, asegúrese de espaciar bien cada pie al menos 100 cm. Después de la plantación, riéguelo diariamente durante los dos primeros años. Este aporte hídrico regular estimula su crecimiento y le permite desarrollarse. En el caso de un cultivo en maceta, no olvide regarlo regularmente, sobre todo durante los calurosos días estivales. El madroño es fácil de mantener. Se poda en primavera.

Las hojas del olonier se recolectan en otoño, mientras que la madera y las raíces pueden ser extraídas durante esta misma estación o en primavera. La recolección de los madroños es posible cuando alcanzan su madurez. Se reconocen por su intenso tono rojo y su textura ligeramente blanda. Dos métodos se presentan si desea obtener plantas jóvenes de madroño: la siembra o el esqueje.

Usos del madroño

Una planta polivalente al servicio de la naturaleza

El Arbutus unedo tiene una notable resistencia a los gases de escape, lo que lo convierte en una planta valiosa para los entornos urbanos. Sus frutos son apreciados por los pájaros, mientras que sus flores ricas en néctar son beneficiosas para las abejas. La Mariposa del madroño (Charaxes jasius), una mariposa diurna, se alimenta de este árbol. Además, el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) considera que el madroño tiene afinidad por el fuego, calificándolo de pirófilo. Puede resistir a los incendios. Sus raíces, una vez estimuladas por el fuego, producen nuevos brotes a partir de retoños. Esto facilita su regeneración y atestigua su importancia en la preservación de los bosques mediterráneos.

Un arbusto ornamental que combina resistencia invernal y estética urbana

El madroño común tiene un crecimiento lento. Es particularmente apreciado por su notable resistencia a los rigores del invierno. En efecto, esta especie rústica soporta temperaturas bajas de hasta -15°C. Aunque considerado como una planta salvaje en Francia, el madroño también se aprecia como planta ornamental. Este uso está cada vez más extendido, especialmente en París. Aporta un agradable toque de belleza natural al entorno urbano de esta ciudad. En España, se encuentra en abundancia en los jardines así como en los parques.

Un material codiciado por los artesanos

La madera del madroño presenta un grano muy fino. Esta calidad lo hace popular entre los artesanos que lo utilizan para crear magníficos motivos e incrustaciones en muebles y decoraciones. Además, este material compacto se emplea en la fabricación de jarrones u otros objetos torneados.

arboursier-03

Preparación de los madroños: frutos con múltiples usos gastronómicos

Los madroños pueden ser consumidos crudos, aunque se recomienda comerlos cocinados. Se utilizan para confeccionar mermeladas y pasteles, revelando su potencial goloso en los postres. En España, forman parte integral de la composición de ciertos pasteles. Esta tradición se extiende también al norte de Marruecos, donde los niños los venden al borde de las carreteras del Rif durante el mes de noviembre. De igual forma, se encuentra esta práctica en Argelia.

Además, es posible fermentar los madroños para producir una bebida alcohólica. Se puede obtener:

  • miel, en particular el amaro de corbezzolo en Cerdeña;
  • licor;
  • aguardiente portugués conocido como medronho;
  • vino destilado en brandy.

En Córcega, estos pequeños frutos aromatizan la cerveza Torra rubia, añadiendo una nota original a esta bebida local.

El madroño: un tesoro natural para la salud

En fitoterapia, se utilizan las hojas y la raíz de esta planta en decocción o en infusión. El madroño puede tomarse como complemento alimenticio, en forma de cápsulas, extractos líquidos o tinturas madre.

PropiedadesEfectos
Antiséptico– Ayuda a tratar las infecciones urinarias como las cistitis.
Antiespasmódico– Alivia los dolores de espasmos intestinales relacionados con la diarrea.
Antioxidante y anticoagulante– Sus hojas actúan como agentes antiagregantes plaquetarios, lo que puede ser beneficioso para tratar las trombosis.
Descongestionante– Mejora la circulación sanguínea.
Hipotensor– Disminuye la tensión arterial.
Sudorífico– Favorece la sudoración.
Tónico digestivo– Estimula las secreciones digestivas. – Ayuda a aliviar las molestias digestivas (en caso de comidas pesadas por ejemplo).

El madroño es un verdadero tesoro de beneficios medicinales. Su eficacia contra los reumatismos lo convierte en un aliado natural para aliviar los dolores articulares. Paralelamente, su corteza de un marrón rojizo ofrece propiedades diuréticas permitiendo la eliminación de las toxinas acumuladas en el cuerpo. La decocción de raíz de madroño se utiliza para combatir la hipertensión, ofreciendo así una alternativa natural a los tratamientos convencionales. Esta especie posee además propiedades antiinflamatorias. Sus hojas, su corteza y sus frutos son reconocidos por su poder astringente. Constituyen un remedio eficaz contra la diarrea cuando se toman en decocción.

En gargarismos, esta planta alivia los dolores de garganta así como los síntomas precoces de la angina. En decocción, basta con añadir entre 5 y 8 g de raíces en 250 ml de agua y hacer hervir la mezcla. Otro método consiste en preparar una infusión utilizando una cucharada sopera de hojas de madroño para 250 ml de agua. Esta solución debe beberse 2 a 3 veces al día. Sin embargo, se aconseja vivamente consultar a un profesional sanitario para obtener las dosis adaptadas a su situación.

Contraindicaciones y efectos indeseables de los madroños

Los madroños, aunque son comestibles, presentan una ligera toxicidad. Un consumo excesivo de estos frutos puede provocar síntomas como vómitos y cólicos benignos. Por lo tanto, no se recomienda a las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. Por otra parte, las personas con fragilidades intestinales deberán ser prudentes cuando consuman madroños crudos.

Volver arriba

Buscar productos

El producto se ha añadido a su cesta