
Características de la angélica de los bosques
- Nombre : angélica de los bosques
- Reino : Plantae
- Subreino : –
- División : –
- Clase : –
- Subclase : –
- Orden : Apiales
- Familia : Apiaceae
- Subfamilia :–
- Género : Angelica
- Especie : Angelica sylvestris
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La Angelica sylvestris, también conocida como angélica de los bosques o angélica silvestre, pertenece a la familia de las Apiáceas. Su área de origen se extiende desde Asia Menor hasta Europa central y boreal, cubriendo el Cáucaso hasta Siberia. Se encuentra en praderas húmedas, a lo largo de cursos de agua, en claros y pastizales. Es apodada «hierba de la fiebre» debido a sus propiedades medicinales.
El género botánico Angelica agrupa varias especies. La angélica arcangélica, rara en Francia y en Suiza, fue utilizada en la Edad Media. No obstante, la más común es la Angelica sylvestris o angélica de los bosques. Según la leyenda, un ángel o el arcángel Rafael habría revelado sus propiedades a un ermitaño o un monje, de ahí el nombre «angelica» del siglo X.
Estas angélicas, especialmente la especie arcangélica, eran conocidas en la Edad Media y cultivadas en Escandinavia. En el siglo XIV, estaban presentes en los monasterios europeos para prevenir la peste. Su uso medicinal se mantuvo hasta el siglo XVIII, luego dando paso a la fabricación de licores.
Aníbal Camoux, un antiguo soldado marsellés, habría tenido una vida larga gracias a la masticación diaria de raíces de angélica. Él habría fallecido en 1759 a la edad de 121 años. Si bien su extraordinaria longevidad quizás sea solo una leyenda, subraya el estatus de planta medicinal de la angélica de los bosques.
El término «angélica» es utilizado en francés para designar la planta. Fue registrado hacia mediados del siglo XVI bajo la forma «angelicque». Proviene del adjetivo latino angelicus derivado del griego aggelos, que significa «mensajero» y específicamente «mensajero de Dios». Este nombre le habría sido atribuido debido a sus propiedades contra los venenos.
La adición del epíteto específico silvestris por Linneo, botánico sueco, en el nombre de género Angelica proviene del adjetivo latino derivado del término silva. Este último significa «bosque», haciendo referencia a su hábitat forestal o silvestre. Además de las denominaciones comunes «angélica de los bosques» y «angélica silvestre», esta especie también se conoce en francés como «angélica de los prados», «angélica silvestre», «falso apio», «imperatoria silvestre» y «apio silvestre».
En términos de hábitat, la Angelica sylvestris prefiere las zonas frescas y húmedas. Se encuentra así en praderas húmedas, en bosques de frondosas, en taludes y en claros frescos. Puede ser reconocida por varias características distintivas.
Esta planta herbácea posee tallos que generalmente alcanzan aproximadamente un metro y medio de altura. Sin embargo, pueden a veces medir hasta dos metros. Desprovistos de pelos (glabros) o muy ligeramente vellosos, estos tallos son oscuros, cilíndricos y huecos.
Por otro lado, sus hojas, de tamaño imponente, están compuestas de múltiples foliolos que pueden extenderse hasta 50 cm. Estas se distinguen por su color verde oscuro, su borde fuertemente dentado y miden de tres a cinco centímetros cada una.
Durante el período de floración, se forman inflorescencias en umbelas de flores blancas. Son de forma esférica y presentan una cierta variación en el tamaño de los radios. Esto confiere al conjunto un aspecto no plano. La umbela de la angélica de los bosques presenta entre 16 y 40 radios, según el individuo considerado.
Existen riesgos de confusión entre las hojas jóvenes de la angélica de los bosques y las del egópodo (Aegopodium podagraria). Ambas crecen de hecho en el mismo hábitat. El egópodo, también comestible, se distingue por su tamaño más reducido y la ausencia de manchas púrpuras en la base de los peciolos. Una hoja de egópodo posee de 7 a 9 foliolos, mientras que la de la hierba a fiebre cuenta con decenas.
En la familia de las Apiáceas, algunas plantas tóxicas como las ciguas y los cerifolios a veces se confunden con la angélica de los bosques. Sin embargo, se caracterizan por hojas profundamente divididas, divididas en tres o cuatro partes. La gran cigua muestre manchas púrpuras, en contraste con la hierba de fiebre que muestra degradados de púrpura sin manchas. Además, la gran cigua desprende un olor desagradable, lo que no ocurre con la angélica de los bosques.
La angélica de los bosques se desarrolla en ambientes húmedos donde los nutrientes son abundantes. Puede cultivarse con éxito siguiendo prácticas adecuadas en la plantación, el mantenimiento y el cultivo.
Para su plantación, se requiere un lugar soleado o parcialmente sombreado, evitando exponerla a temperaturas demasiado bajas (inferiores a -15 °C). Un suelo fresco a húmedo es adecuado, ya sea ligeramente ácido (tipo brezo) o neutro. Es conveniente un suelo nutritivo normal para optimizar el crecimiento. El período adecuado para la plantación se extiende de febrero a noviembre. También se debe asegurar un espaciamiento adecuado entre las plantas para favorecer un crecimiento óptimo.
La angélica de los bosques tiene una velocidad de crecimiento normal, necesitando un suplemento de fertilizante para apoyar su desarrollo. Además, se deben vigilar plagas como pulgones, caracoles, babosas y la minadora de hojas. Durante veranos secos, puede aparecer oídio; por lo tanto, se debe mantener una buena higrometría.
La Angelica sylvestris está compuesta por una variedad de constituyentes naturales.
Los otros compuestos fitoquímicos que contiene son alcaloides, aminoácidos y glucósidos. La composición química puede variar según varios factores. Estos pueden incluir la región geográfica, las condiciones de crecimiento y los métodos de cosecha.
La angélica de los bosques encuentra aplicaciones en fitoterapia. Las raíces, hojas y frutos encierran múltiples virtudes en numerosas patologías.
En Europa, se aconsejan los amargos a las personas en convalecencia de enfermedades infecciosas. La recomendación también se aplica a trastornos como la fatiga crónica. Puede transformarse en una bebida digestiva beneficiosa. Se le pueden añadir especias como el jengibre, el regaliz, el hinojo o la alcachofa.
Las diversas partes de la planta (raíz, hojas y semillas) poseen beneficios específicos y pueden prepararse de diferentes maneras. Aquí tienes un resumen de las dosis recomendadas.
La infusión es un método práctico para consumir la raíz seca de angélica de bosque. Para ello, se deben poner 1 a 2 g en 250 ml de agua hirviendo durante 10 a 15 minutos. Se aconseja beber tres tazas de esta infusión al día.
En decocción, se colocan 1 a 2 g de raíces picadas en 250 ml de agua fría, se lleva a ebullición durante 10 minutos y luego se filtra. Esta decocción puede conservarse en el refrigerador para consumirse más tarde.
Los extractos líquidos (1:1 etanol al 25 %) y las tinturas (1:5 etanol al 50 %) también constituyen opciones. Tomar de medio a dos mililitros, tres veces al día para ambas formas.
Las hojas secas también pueden usarse para preparar una infusión. Se recomienda usar de 2 a 5 g de hojas secas en 250 ml de agua hirviendo durante unos 10 minutos. Se aconseja una ingesta de una a tres tazas al día. También se obtienen extractos líquidos (1:1 etanol al 25 %) y tinturas (1:5 etanol al 50 %) a partir de las hojas. Las dosis son de dos a cinco mililitros, tres veces al día.
Se pueden tomar de uno a dos gramos de semillas secas, una a tres veces al día.
Estas dosis son indicaciones generales y pueden variar según factores individuales. Se recomienda encarecidamente consultar a un profesional de la salud antes de ajustar las dosis o emprender un nuevo tratamiento a base de plantas. La prudencia y el respeto de las recomendaciones permiten un uso seguro y beneficioso de la angélica de bosque.
La Angelica sylvestris presenta un sabor aromático y amargo. Todas las partes de la planta (hojas, raíces, tallos y frutos) poseen aromas ricos y se utilizan de diferentes maneras.
Las hojas jóvenes se comen crudas, mientras que las más maduras pueden cocerse en agua y servirse como verdura. Los chefs las aprecian para aromatizar diversos platos, a menudo a base de carne. Se pueden cosechar casi todo el año, ya que la planta produce nuevos brotes regularmente.
La raíz posee un aroma distintivo y una amargura pronunciada. En la cocina, generalmente se utiliza para preparar caldos y para cocer verduras o carne. También sirve para crear bebidas alcohólicas como el vino y los licores.
Los frutos se utilizan para cocinar con verduras y carne. Se emplean en la confección de postres. Es posible reducirlos a polvo y mezclarlos con harina para enriquecer recetas de pasteles o galletas.
Se recomienda evitar el consumo de esta planta durante el embarazo debido a su potencial para provocar su interrupción. Sin embargo, su consumo durante la lactancia no está generalmente restringido. Además, algunos pediatras alemanes la emplean regularmente para tratar los trastornos gastrointestinales en los bebés.
La angélica de bosque contiene furanocumarinas, sustancias que pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la luz solar. Por lo tanto, es preferible no exponerse al sol cuando se toma de forma regular o prolongada.
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