Formación y propiedades de los minerales - Mineralogía - LitoSfera
cúmulo de piedras

El poder de las piedras ya no es una leyenda. Hoy en día, muchas personas utilizan los poderes de la litoterapia a diario. Los profesionales de la salud las utilizan para ayudar a sus pacientes a aliviar muchas dolencias, pero su uso no se limita a los terapeutas, muchas personas llevan estas fabulosas piedras a diario para superar las dificultades de la vida. Pero, ¿qué es exactamente la litoterapia? ¿Cómo se forman los minerales? ¿De dónde proceden sus propiedades?

La litoterapia

La litoterapia, de la palabra griega lithos que significa piedra y therapeia que significa cura, es un método de tratamiento con piedras. Se basa en la idea de que las piedras y los minerales emiten vibraciones, energías, creando una resonancia en el cuerpo humano capaz de actuar sobre su bienestar y su salud. Los profesionales que utilizan este método emplean las piedras colocándolas sobre el cuerpo del paciente. Dependiendo del tipo de piedra utilizada, el efecto será tonificante, calmante, regenerador, etc. Así, este método permite luchar eficazmente contra todo tipo de dificultades como, por poner algunos ejemplos : el estrés, la ansiedad, los trastornos del sueño, los dolores diversos, la agitación mental o la falta de confianza en uno mismo.

El origen de las propiedades de los minerales

Como confirman la cromoterapia (terapia del color), la práctica del Feng Shui o la Medicina Tradicional China, los colores tienen una influencia directa sobre nuestra mente y nuestro cuerpo. ¿Cómo? Pues sencillamente porque el sentido de la vista está directamente conectado con el sistema nervioso y para la mayoría de nosotros es la principal fuente de información del mundo exterior. Un color es la parte visible de la radiación (vibración) de la luz, por lo que dependiendo de la radiación emitida, la información enviada al cerebro es diferente de un color a otro. ¿Le resulta más atractivo un color que otro? Es simplemente porque las vibraciones de ésta son beneficiosas para usted, mientras que esta luz o color que le “ataca” no lo es.

El otro origen de las propiedades de las piedras proviene de la propia energía. Aunque la ciencia todavía no es capaz de demostrar o medir realmente sus propiedades y que, por tanto, es más bien una cuestión de teoría, el concepto de energía está presente en muchas religiones, creencias y medicinas alternativas que se remontan a varios miles de años y han demostrado su utilidad.

El concepto de energía

Antes de seguir adelante, debemos ser capaces de reconocer la existencia de energías invisibles. Estas energías no visibles están en todas partes, nos conforman y conforman el mundo manifestado que nos rodea. Los seres humanos, pero también los animales, las plantas y los minerales, poseen una energía invisible que conforma su ser. Se pueden encontrar referencias a este tema en muchas creencias como el concepto de Qi en China, Prana en la India o simplemente el de Aura.

Estas energías sutiles son las manifestaciones de nosotros mismos, mental, emocional y espiritualmente. Por ejemplo, cuando cambiamos nuestro estado emocional, cambiamos nuestra frecuencia vibratoria y podemos sentir esta energía positiva o negativa en muchas situaciones. ¿Quién no ha sentido nunca las “malas vibraciones” de una persona o un lugar a primera vista? Del mismo modo, los minerales tienen sus propias frecuencias vibratorias y, por lo tanto, interactúan de la misma manera con las frecuencias de las personas cercanas.

Las dos categorías de piedras que se pueden encontrar

Hay dos tipos de piedras. Las piedras formadas naturalmente y las piedras sintéticas fabricadas en el laboratorio. Su composición química es la misma, la única diferencia real entre estos dos tipos de piedras es que una se forma muy lentamente en un entorno natural, tomándose el tiempo necesario para cuidar la energía de todos los elementos que la rodean, mientras que la otra, fabricada sintéticamente, se crea muy rápidamente, lo que afecta considerablemente a su energía y sus virtudes.

La formación de las piedras naturales

Como ya se ha dicho, las piedras naturales siguen un largo proceso de formación de varios miles de años. Durante este proceso de formación, se hacen cargo de la energía de su entorno. La energía de la tierra, las plantas, el agua y el sol, todo ello le confiere una potencia mucho mayor y más estable que una piedra sintética fabricada rápidamente en un laboratorio y que, por tanto, no tiene tiempo de estabilizarse ni de adquirir las energías de la naturaleza.

La mayoría de las piedras están compuestas por los mismos elementos : carbono, sílice y alúmina. El diamante, por ejemplo, está compuesto de carbono puro, mientras que el cuarzo está compuesto principalmente de sílice. A continuación, las piedras son modificadas por su entorno y los elementos que lo componen, como el hierro, el cromo o el berilio. Por ejemplo, la amatista, miembro de la familia de los cuarzos, está compuesta de sílice, hierro y dióxido de silicio. Las piedras también atrapan a veces en su cuerpo elementos (y su energía), llamados inclusiones, en diversas formas (gas, líquido o sólido).

Los límites de la litoterapia

Las piedras ayudan a reequilibrar la energía vital del cuerpo para ayudar a su reparación. No es la piedra la que repara, sino el propio cuerpo. Las piedras no tienen nada de mágico. Ayudan a reequilibrar el cuerpo y la mente. Por lo tanto, hay que verlos como objetos de apoyo y no esperar lo imposible de ellos.

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